viernes, 5 de septiembre de 2008

La voz de Raúl Montenegro, Presidente de la Fundación para la defensa del Ambiente

El titular esta institución que defiende los intereses que importan al medio ambiente también formuló un duro y fuerte alegato ante el desmanejo de las tierras que existe en las provincias de Chaco, Formosa y parte de Santiago del Estero, y señalando que antes de atacar la sensibilidad de las tierras al desmonte indiscriminado, surge la cuestión de recordar que los dueños originarios de los territorios son los aborígenes. Abordando de lleno esta problemática el licenciado señaló que “tanto en el Chaco como en Formosa, las provincias más jóvenes que primero fueron territorios nacionales, se inició un proceso donde el gran propietario de las tierras fue el Estado, pero durante muchos años no se tuvo en cuenta que el dueño originario. Citando a Formosa, Montenegro señaló que actualmente existen empresarios de la provincia de Córdoba que explotan las tierras de esta provincia cultivando grandes extensiones de soja transgenica de la empresa multinacional Monsanto. “Este proceso – puntualizó - hoy continua en estas provincias, en abierta violación a la Convención Internacional 169 que protege los derechos de los pueblos indígenas, porque – argumentó – esta convención es ley suprema en relación a nuestro ordenamiento jurídico y que se encuentra por encima de cualquier ley provincial, sin embargo los procedimientos administrativos realizados en la provincia del Chaco son violatorios de esta convención”.- “Estos procedimientos administrativos – remarcó – constituye un mecanismo de extrema complejidad y son la via mas artera para facilitar los negocios de los poderosos, porque cuanto mas se complican los negocios administrativos al multiplicarse el número de trámites que se tiene que cumplimentar, quienes habitan la tierra no llegan a completar ni el 1 por ciento de estos procedimientos”. “Sin ir más lejos la zona de Puerto Vilelas fue elegida para instalar una empresa brasilera para producir carbón vegetal, que va a producir 170 mil toneladas al año de carbón vegetal de madera dura, destinado a las empresas siderúrgicas lo que significa mas desmonte”. “Todo lo anterior, forma parte de un cóctel letal y los gobiernos deben asumir de una vez por todas que los ambientes en los que viven son sensibles, pero que si queremos transformar al Chaco en una nueva pampa, el costo será una extrema pobreza” “Como síntesis – expresó - quiero señalar que de las 10.800.000 hectáreas de bosques que el Chaco tenían hoy solo persisten 3 millones, y si tenemos que buscar una alternativa viable que frenen estos mega intereses, no podemos dejar de apuntar que por esta tremenda e irreversible tala de bosques ha roto las comunidades indígenas, generando una discriminación violenta a nuestras comunidades, lesionando el medio ambiente, quebrando la cadena natural de la fauna y flora típica y originaria de esta región, generando la extinción de muchas especies que nunca más veremos, quebrando terriblemente el medio ambiente y la ecología en la que se intercalan desoladoras sequías y devastadoras inundaciones, sin soslayar que la propia producción del carbón es una actividad casi esclava”. “Sugiero ante toda esta situación descripta la urgente intervención de la Corte Suprema de Justicia y la internacionalización del desmonte que tiene que ser planteado no so,o ante nuestro tribunal supremo sino también en la Corte Internacional de Justicia, porque hace rato – reafirmó – que este conflicto dejó de ser solamente chaqueño en la medida que intervengan representantes de empresas multinacionales modificando los estándares de vida de nuestras provincias y regiones”.